EL NIÑO PONE A JUJUY EN ALERTA: EXPERTOS ANALIZAN POSIBLES TORMENTAS INTENSAS Y SEQUÍA EN LA PUNA

El posible impacto del fenómeno El Niño en Jujuy llevó al Gobierno provincial a convocar a especialistas de la Universidad Nacional de Jujuy, el INTA y distintas áreas estatales para analizar los escenarios climáticos de la próxima temporada y definir medidas de prevención.
La denominada Mesa de Clima reunió a funcionarios, investigadores y organismos vinculados con el agua, la producción, la infraestructura y la emergencia ambiental. El objetivo es contar con información científica que permita anticiparse a eventuales situaciones de riesgo y mejorar la capacidad de respuesta del Estado.

Uno de los principales puntos analizados fue que El Niño no necesariamente provocará un aumento generalizado de las lluvias en toda la provincia. Las características geográficas del Noroeste argentino hacen que sus efectos sean diferentes a los que pueden registrarse en otras regiones del país.
Sin embargo, los especialistas marcaron dos escenarios que requieren especial seguimiento: condiciones de sequía en la Puna y la posibilidad de tormentas convectivas intensas en distintos sectores de Jujuy.
El riesgo no estaría solamente relacionado con la cantidad total de lluvia. Las tormentas podrían concentrar grandes volúmenes de agua en períodos muy cortos, generando crecidas repentinas y complicaciones para poblaciones, caminos, infraestructura y actividades productivas.
Desde el INTA señalaron que podría registrarse un volumen de precipitaciones similar al de años anteriores o incluso levemente superior a los valores normales, aunque existe una alta probabilidad de episodios de lluvias intensas y concentradas.
Ante este panorama, las autoridades buscan evitar tanto el alarmismo como la falta de previsión. La información de los especialistas será utilizada para coordinar acciones entre los distintos ministerios y organismos que deberán intervenir frente a eventuales emergencias climáticas.
La Mesa de Clima continuará trabajando durante la temporada para actualizar los escenarios y transformar los pronósticos en herramientas concretas de prevención. La premisa oficial es anticiparse a los posibles eventos para reducir sus consecuencias sobre la población, la producción y el ambiente.




