“GALPERIN USURERO, MILEI CÓMPLICE”: PROTESTARON FRENTE A MERCADO LIBRE POR LAS TASAS DE INTERÉS DE HASTA 1300%

Una protesta frente a las oficinas de Mercado Libre volvió a poner en el centro de la escena el costo de los créditos ofrecidos a través de Mercado Pago y la falta de regulación sobre las tasas de interés que enfrentan millones de usuarios.
La manifestación fue impulsada por la organización Libres del Sur, que se concentró frente a la sede de la compañía fundada por Marcos Galperin bajo la consigna “Galperin usurero, Milei cómplice”. Los manifestantes cuestionaron especialmente las tasas que pueden alcanzar niveles cercanos al 1300% en determinados préstamos y reclamaron una mayor intervención del Estado.
La protesta se produjo en un contexto de creciente preocupación por el endeudamiento de los hogares. De acuerdo con el planteo de los organizadores, alrededor de 7 millones de personas se encuentran actualmente en situación de morosidad, mientras que cada vez más familias recurren a billeteras virtuales y plataformas financieras para acceder a créditos de corto plazo.
El reclamo apunta directamente contra el funcionamiento de los préstamos digitales y las condiciones financieras que deben afrontar quienes necesitan dinero de manera inmediata. Para los manifestantes, el problema se agrava porque muchas personas recurren a estos mecanismos ante la dificultad de acceder a créditos bancarios tradicionales.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con las tasas efectivas que pueden alcanzar los préstamos. Las denuncias realizadas en las últimas semanas ubican algunas operaciones muy por encima de las tasas tradicionales del sistema financiero, generando fuertes diferencias entre el monto recibido y el total que finalmente debe devolver el usuario.
La polémica también llegó al Congreso, donde existen alrededor de 30 proyectos destinados a abordar el problema de las tasas consideradas abusivas. Sin embargo, según la información publicada por Página/12, el ministro de Economía, Luis Caputo, se mantiene contrario a una intervención estatal y considera que se trata de una cuestión entre privados.
Desde la organización convocante sostuvieron que el Estado debería establecer límites para evitar situaciones de sobreendeudamiento y proteger a los sectores que recurren a estos créditos como última alternativa frente a la falta de ingresos suficientes.
El reclamo contra Mercado Libre se suma además a una discusión más amplia sobre el crecimiento de las plataformas digitales y su peso cada vez mayor dentro de la economía argentina. Mercado Libre no solo concentra una parte significativa del comercio electrónico, sino que también amplió fuertemente su actividad financiera a través de Mercado Pago.
La situación generó distintas posiciones. Mientras los críticos de estas plataformas sostienen que las tasas pueden convertirse en una herramienta de endeudamiento difícil de afrontar para los usuarios, quienes defienden el sistema señalan que las billeteras digitales ampliaron el acceso al crédito para personas que muchas veces no pueden obtener financiamiento mediante los bancos tradicionales.
El conflicto también se desarrolla en paralelo a una discusión sobre el consumo y la situación de los comercios. En agosto, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa informó una caída interanual del 3,8% en las ventas minoristas Pyme durante julio, mientras que Mercado Libre había informado un crecimiento de su actividad en moneda constante.
La protesta frente a Mercado Libre volvió así a instalar una pregunta que atraviesa el debate económico: hasta dónde puede llegar la libertad de las empresas para establecer las condiciones de sus servicios financieros y cuál debería ser el papel del Estado frente a tasas que pueden multiplicar varias veces el monto originalmente solicitado.
El reclamo contra Galperin y el Gobierno de Javier Milei promete continuar en el centro de la discusión política y económica, especialmente mientras crece la preocupación por el endeudamiento y la cantidad de argentinos que tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.




